Es agosto 1960, despiertas en un hospital mental en donde te cuidaban después de 14 años en coma. Lo último que recuerdas es que tu escuadrón fue capturado en un asalto a un castillo en 1946; al ponerte al tanto te dicen que el Eje ganó la Segunda Guerra Mundial usando tecnología de punta que salió de la nada. Todas las super-potencias del mundo están supeditadas al glorioso Tercer Reich y el idioma oficial del mundo es el alemán; todas las canciones populares como "Nowhere to run" o "House of the rising sun" son interpretadas en alemán. Todas las referencias a la cultura pop de Estados Unidos e imágenes históricas de una buena parte del mundo occidental se encuentran "alemanizadas". No fueron los Estados Unidos quienes mandaron a Neil Armstrong a la luna, fueron los nazis. No fue un marinero estadounidense quien besó a un enfermera para celebrar el fin de la guerra, fue un soldado nazi. Ahora es el turno de hacerlos pagar por todo el sufrimiento que han provocado, solo tú puedes reorganizar a la Resistencia que se encuentra desperdigada e impotente y llevarla a derrocar al Reich. Así es como comienza el nuevo juego del desarollador MachineGames y publicado por Bethesda, Wolfenstein: The New Order. ¿Realmente emocionante no? Pues al menos para mí si, que siempre me ha interesado la Segunda Guerra. Pero este video fue más allá, me llevó a pensar en distintos escenarios contra factuales en la historia: ¿Y si hubiera sido la URSS quien ganará la Guerra Fría? ¿Y si Lenin no hubiera muerto? ¿Y si Salinas de Gortari no hubiera podido llegar a la presidencia en 1988? Todas estas preguntas y estos escenarios contrafactuales me llevaron a preguntarme acerca de la utilidad de la historia contra factual ¿De qué rayos sirve preguntarme eso si nunca pasó? ¿Solo para tener ideas para un videojuego que nunca haré? ¿O me servirá para algo más?
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| Si los nazis hubieran ganado la guerra nos hubieran quitado nuestra libertad, pero el mundo se vería mejor. |
Espero que les haya gustado esta humilde entrada que la escribí con hambre pero con mucho gusto, al fin y al cabo es una de las mejores excusas que han surgido para relacionar mis dos mayores pasiones: la historia y los videojuegos. Les dejo el último trailer de Wolfenstein en donde se escucha de fondo la versión alemana de House of The rising sun y podemos observar que el movimiento hippie en Francia a finales de los 50 hubiera sido reprimido con brutalidad, si los nazis hubieran ganado la guerra.
















